Tenía un poema lleno de sombra.
de atardeceres.
de lluvias
de poemas sentimentales condensados en una lágrima llorona
Tenía sueños y demasiado sueño como para realizarlos
Y cuando lloró
comprendió que no servía para nada
la lluvia
los atardeceres
las sombras ni los llantos
Y el lirio floreció como una mano abierta
para caminar en cuatro patas sobre la tierra mojada
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