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jueves, 1 de marzo de 2012

No hay amor más grande

No hay amor más grande que dar la vida por los amigos... 
el que quiera seguirme que me sirva, 
donde estoy yo estará también mi servidor. 
No hay amor más grande =).
quien osa atormentarte, quién quisiera encontrar volúmenes puros de inocencia escondida en el sonar de las ametralladoras. Cualquiera sea el destino del mundo, este tiene enigmas nostálgicos cumbres, y curiosamente cambiantes; justiciarios, hombres de poca fe que no conocen el honor de lo vivido y de lo manchado, de lo maltratado y de lo cotidiano. Vos lo sabés; yo no tengo ganas de seguir escuchándote a vos, yo no evito tu confesión, sólo sé que no hay sin vos ningún remedio que sea esclarecido. No encuentro palabras para expresar el amor extremadamente intenso del color, del alquitrán monoscabado por la sinrazón. por el combate de los nativos exiliados del norte y del sur, cualquiera sea tu nombre, el bosque siempre estará lleno de verde oscuridad, no hay caballeros andantes en corceles dorados, no en chapas plateadas, no hay guirnaldas, no hay flores de pétalos blancos, no hay noches con luminosas estrellas coronantes, y si vos querés ser como fuimos tiempo atrás, siempre hay tiempo de volver a empezar, pero yo no funciono a presión, y así también, el dolor deja quejarse al amor y a la magia incesante y sensatamente descriptada. Todo vuelve, todo se transforma y todo se eleva de una manera indesplazable, continuaré sabiendo, por tu voz dormida, que el sol se apagó y que no existen las heridas, pero cuando el don de querer, de amar, de partir y de querer,(de hallar). de recompensa, de efímera palabra y don expulsivo enjambre de abejas silvestres que conocen un camino indeleble al gusto de los amigos y las mayores amenazas no son mejores amigas del hombre santo; puro sobredosis de amianto y sobre todo pasteles con hormigas, sabe Dios si una lágrima curará las heridas, comentes, comentas suaves murmullos multicolores de Adiós y llanto tenues, aguaclara, agua marina, esa luz fresca que se cuela entre las gotas de agua entre la vegetación intrincada de un bosquecillo, con llovizna, o con rocío, son esas lágrimas multicolores, que saltan como el mismo brillo de tus ojos color café, que me enseñan que la vida puede valerse por sí misma, que las noches ni los días pueden llamarse una monotonía, si no lo queremos así; que vos y yo esperamos lo mejor que nos puede pasar, y nada más que eso; vos lo sabés, no somos muchos pero estamos en contra, y estamos unidos a la suerte que nos derrota, pero más que nada en el tiempo y en las cosas mundanas, podemos quedarnos con ña osadía de que no ha sido mía, como tantas veces, esa monotonía crítica, esa manía cínica, esa frenética melancolía, y ese temor, ese tambor absoluto que lo ordena todo, que, grave en su sitio de siempre y como lengua, busca posar su incertidumbre en una patada al corazón y a la sabiduría del hombre burdo, humildes constan de ser cosechas oscuras. salubres a su humanidad tosca. retocada de sangre avinagrada, humildes conciencias efímeras, combates toscos y desamparadamente colegiales y olvidos enteros; convincentes sujetos con celos, despavoridos amores sin gracia ni olvidos. Pero vos, conocés el único don, contribuís a la única cantata barricada infame y sofisticada ;)

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